Mostrando entradas con la etiqueta Psicología. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Psicología. Mostrar todas las entradas

viernes, 27 de abril de 2012

ETICA DE LA ADOPCION DE MENORES. DERECHOS DEL NIÑO Y DEL ADOLESCENTE LEGISLACION EN EL PERU


La adopción, es el hermoso acto de brindar un hogar que respete los derechos e integridad de un niño declarado judicialmente en condición de abandono. Sin duda, es una decisión muy importante que establece un fuerte vínculo afectivo y legal con el hijo o hija. No se trata simplemente de darle un hijo a una familia. La adopción es un encuentro entre el niño en su necesidad y los padres en su deseo.

Según las estadísticas, en el 2007, de las 251 adopciones otorgadas en Perú, 144 fueron hechas a personas residentes en el extranjero. El proceso de adopción en Perú, que es gratuito y no requiere de un abogado, tiene un tiempo de espera promedio de 4 años luego de haber sido declarado “apto” el adoptante. La razón de ello es que si bien sabemos que en Perú hay muchos niños sin hogar o que viven en hogares inadecuados, la declaración de Niño o adolescente en condición o estado de abandono corresponde al Poder Judicial, que como se sabe tiene una abundante carga judicial.

Es la Secretaría Nacional de Adopciones (SNA), órgano descentralizado del Ministerio de La Mujer y Desarrollo Social, y que depende del Viceministerio de la Mujer, el que tiene la misión de integrar a niñas, niños y adolescentes declarados en estado de abandono con familias adoptivas debidamente evaluadas.



LEY No. 27337- LEY QUE APRUEBA EL NUEVO CODIGO DE LOS NIÑOS Y ADOLESCENTES


El nuevo Código de Niño y Adolescentes -Ley 27337 - ratifica la necesidad de contar con este tipo de servicio que enfrenta a todo un panorama de problemas recogidos en el Plan Nacional de Acción por la Infancia y Adolescencia 2002-2010. Y al igual que el Código anterior, señalan que las Defensorías son parte del Sistema Nacional de Atención Integral al Niño y el Adolescente (SNAINA).

A partir de 1996, el entonces Ministerio de Promoción de la Mujer y del Desarrollo Humano (PROMUDEH), se convierte en el Ente Rector de este Sistema. Y desde aquella fecha, el PROMUDEH, hoy Ministerio de la Mujer y Desarrollo Social del Perú (MIMDES), a través de la Dirección de Niñas, Niños y Adolescentes (DINNA), y especialmente de la Sub Dirección de Defensorías (SDD), es la autoridad central del servicio de Defensorías del Niño y del Adolescente a nivel nacional.

Existen en todo el territorio nacional 2,080 Defensorías del Niño y del Adolescente que funcionan en distintas instituciones promotoras.

Las funciones de las Defensorías del Niño y del Adolescente se llevan a cabo a través de tres tipos de labores: la Promoción, Defensa y Vigilancia de los derechos de los niños, niñas y adolescentes.

Por otro lado, el artículo 45 del Código de los Niños y Adolescentes señala las siguientes funciones específicas:

· Conocer la situación de las niñas, niños y adolescentes que se encuentran en instituciones públicas o privadas;

· Intervenir cuando se encuentren amenazados o vulnerados sus derechos para hacer prevalecer el principio del interés superior;

· Promover el fortalecimiento de los lazos familiares. Para ello puede efectuar conciliaciones extrajudiciales entre conyugues, padres y familiares sobre alimentos, tenencia y régimen de visitas, siempre que no existan procesos judiciales sobre estas materias;

· Conocer de la colocación familiar;

· Fomentar el reconocimiento voluntario de la filiación;

· Coordinar programas de atención en beneficio de los niños y adolescentes que trabajan;

· Brindar orientación multidisciplinaria a la familia para prevenir situaciones críticas, siempre que no existan procesos judiciales previos;

· Denunciar ante las autoridades competentes las faltas y delitos cometidos en agravio de los niños y adolescentes.

Los niños, niñas y adolescentes, familiares o cualquier persona que conozca de una situación o problema que atente contra los derechos de los niños, niñas y adolescentes puede acudir a una Defensoría del Niño y del Adolescente.




















ASPECTOS PSICOLÓGICOS Y PSICOPATOLÓGICOS DEL ABORTO. ASPECTOS ÉTICOS Y LEGALES



La organización mundial de la Salud (OMS) define como aborto a la terminación espontánea o provocada de un embarazo antes de la vigésima semana de gestación, contadas a partir del primer día de la última menstruación normal.

Las reacciones emocionales que siguen al aborto suelen ser catalogadas como trastornos, pudiendo tratarse perfectamente de las reacciones de duelo o de la manifestación de los sentimientos secundarios a un evento vital, doloroso, y difícil de enfrentar.

SINDROME POS- PARTO (SPA ):

Afecta tanto a la madre como al padre. El aborto destruye el vínculo natural entre padres e hijos, quedando ambos con una sensación de vacío, lo que dificulta la relación de pareja.

En la madre se crea una situación de conflicto entre su papel de madre y el papel que desempeña en la destrucción de la vida de su niño no nacido. Generalmente esta situación de conflicto se acompaña de la vivencia de un difícil desarrollo del duelo.


Factores de riesgo


· Ser adolescente

· Sufrir el aborto en el 2º o 3r trimestre de gestación

· Presentar antecedentes de enfermedades o alteraciones psicológicas previas al aborto.

· Haber sido presionada a abortar por terceras personas (pareja, padres, jefe del trabajo, etc )

· Que el aborto vaya en contra de creencias o convicciones morales.

· Que se aborte con la esperanza de que de este modo se salvaguarda la salud psicológica.


ASPECTOS ÉTICO-LEGALES SOBRE EL ABORTO

· Nos encontramos a la hora de practicar el aborto, desde razones puramente económicas hasta la defensa de la libertad individual.

· La interrupción voluntaria del embarazo enfrenta el principio ético de respeto a la vida y el derecho de cada mujer a elegir libremente.

· Existen en nuestros días dos posturas muy delimitadas frente al aborto; una para la que el aborto es un derecho de la mujer, y otra que defiende la vida del ser que está por nacer, pues la considera distinta de la madre, aunque dependiente de esta.

· Todos los autores están de acuerdo a la hora de fijar el inicio de la vida humana en el momento de la fecundación. El problema se plantea a la hora de fijar el inicio de la vida del hombre de forma individual, por lo tanto ésta cuestión no tiene solo un carácter biológico, sino también filosófico y teológico.
















miércoles, 25 de abril de 2012

LA VIOLENCIA DEBILITA LA SALUD MENTAL DE LA MUJER: DEPRESIÓN, SUICIDIO, TRASTORNO DE ESTRÉS POSTRAUMÁTICO, CONSUMO DE ALCOHOL Y DROGAS, EMBARAZO DE ALTO RIESGO



Las Naciones Unidas definen la violencia contra la mujer como «todo acto de violencia basado en el género que tiene como resultado posible o real un daño físico, sexual o psicológico, incluidas las amenazas, la coerción o la privación arbitraria de la libertad, ya sea que ocurra en la vida pública o en la privada.»

Hoy se sabe que el maltrato incrementa una serie de sintomatología y  de cuadros clínicos que van desde la ansiedad, insomnio o baja autoestima  hasta la depresión clínica o el trastorno por estrés postraumático.
Es un hecho constatado que la frecuencia de depresión en las mujeres  es casi dos veces mayor que en los hombres y, aunque a menudo se recurre  a diferencias biológicas para explicar este hecho (por ejemplo las características del ciclo reproductivo de la mujer), lo cierto es que muy probablemente son las desigualdades de género, y entre ellas la violencia  de género, las que más contribuyen a esta diferencia “no natural”

El maltrato es un factor estresante, y como tal aumentará el riesgo de aparición de problemas de salud mental en la mujer. Las mujeres maltratadas pueden presentar cuadros depresivos, trastorno de ansiedad, trastornos fóbicos, trastorno de estrés postraumático, trastornos disociativos, trastornos de la conducta alimentaria, abuso de tóxicos.

Las mujeres maltratadas tienen más riesgo de sufrir trastornos de ansiedad. Si bien, hay algún estudio que halla la misma prevalencia de trastorno de pánico tanto en las mujeres maltratadas como en las no maltratadas en los matrimonios con discusiones frecuentes. A veces, estas mujeres desarrollan fobias secundariamente a la situación de maltrato. La agorafobia (miedo a salir del domicilio) es una de las fobias más frecuentes en estos casos.

Las mujeres maltratadas tienden a aislarse socialmente, en general por miedo al aumento de la violencia. Algunas veces no quieren que sus allegados tengan conocimiento de la situación de maltrato, tienen miedo a que les culpen de ello.



La prevalencia de depresión en la mujer maltratada encontrada en los diferentes estudios varía desde el 15 hasta el 83%. Los síntomas son indistinguibles a los de depresión de otro tipo: ánimo bajo, apatía, astenia, hiporexia, anhedonia, insomnio, ideas de muerte y, a veces, ideas autolíticas.

El uso de psicofármacos, ansiolíticos e hipnóticos, es frecuente en las mujeres maltratadas. La mayoría de las mujeres los usa como una forma de paliar los síntomas de ansiedad y TEPT. De la misma manera, otras mujeres consumen alcohol u otras drogas. La prevalencia del consumo de alcohol y otros tóxicos difiere según los estudios. Para el alcohol se sitúa entre el 7 y el 45%, y para otras drogas estaría entre el 5 y el 33%. 

El riesgo del abuso de sustancias puede disminuir la capacidad de toma de decisiones para salir de esa situación.
Esto hace necesario, por una parte, que los profesionales de la  salud aprendan y entiendan que la violencia doméstica es un problema frecuente en sus consultas y, por otra parte, que se proporcionen recursos y  formación a estos profesionales, para que puedan abordar responsablemente este creciente problema.


















ASPECTOS PSICOSOCIALES Y CULTURALES DE LA SEXUALIDAD




La sexualidad es el conjunto de condiciones anatómicas, fisiológicas y psicológico-afectivas que caracterizan el sexo de cada individuo.

La sexualidad está influida por la interacción de factores biológicos, psicológicos, sociales, económicos, políticos, culturales, éticos, legales, históricos, religiosos y espirituales

Factores biológicos
Los factores biológicos  influyen de múltiples formas. Desde la etapa de la concepción, por ejemplo, se produce la determinación genética del sexo. Alrededor de la sexta semana se inicia en el varón el proceso de masculinización, por medio del cual se produce la formación de los testículos y, aproximadamente, en la  duodécima semana se forman los ovarios en el caso de la mujer.

 Los gametos diferenciados  inician la producción de hormonas sexuales, con predominio en la producción de andrógenos en el hombre y de estrógenos en la mujer. Posteriormente, en la pubertad, el proceso de diferenciación sexual se manifestara a través de la aparición de los caracteres sexuales secundarios.

Factores socio culturales
Los aprendizajes, las normas sociales, la moral, las creencias y pautas de comportamiento, propias de cada entorno sociocultural, determinan innumerables aspectos de la sexualidad.

 El hombre es un ser esencialmente social, en esa medida, nuestra identidad de género, roles sexuales y comportamientos que definen nuestra masculinidad y feminidad están determinados por nuestra experiencia al interior de todo un conjunto de relaciones sociales, dentro de las cuales cabe destacar las relaciones económicas, políticas, los contenidos ideológicos, el factor religioso.

Conclusiones:
En la especie humana, el proceso biológico mas el proceso social actúa en un medio ambiente que da origen a la sexualidad.

Es necesario que los profesionales de la salud tengan presente la posible existencia de algunas alteraciones de la sexualidad, e interroguen a los pacientes al respecto porque frecuentemente  pasan inadvertidas, la sexualidad es una parte importante de la existencia humana, en cualquier etapa de la vida

FACTORES DE RIESGO EN SALUD MENTAL Y LA ATENCIÓN OBSTÉTRICA



Muchas mujeres tienen un buen estado de salud mental durante el embarazo. Algunas mujeres pueden ya tener una enfermedad mental cuando se quedan embarazadas. Hay otras que se preocupan por los problemas de salud mental que han tenido en el pasado. Temen enfermarse de nuevo durante el embarazo o tras el parto. Algunas mujeres tienen problemas de salud mental por primera vez durante el embarazo. Desgraciadamente el embarazo no previene contra los problemas de salud mental. Las mujeres que dejan de tomar su medicación cuando se quedan embarazadas padecen un alto riesgo de ponerse enfermo otra vez.

La depresión y la ansiedad constituyen los problemas mentales más frecuentes durante el embarazo. Éstas afectan a cerca de 10 a 15 de cada 100 mujeres embarazadas. Las mujeres experimentan también muchos otros problemas de salud durante el embarazo, al igual que en otros momentos.

La manera en la que su estado de salud mental puede verse afectada durante el embarazo depende de muchas cosas. Estas incluyen:

· La clase de enfermedad mental que haya experimentado

· Sobre si o no está en tratamiento

· Los acontecimientos estresantes en su vida (como una muerte en la familia o una relación sentimental que se acaba)

· Y cuáles son sus sentimientos con respecto a su embarazo. Puede que tenga inseguridades sobre el hecho de estar embarazada. Puede que tenga recuerdos de su infancia que le alteran.

Los síntomas de enfermedad mental durante el embarazo son similares a los síntomas que puede tener en otros momentos. Puede que algunos síntomas estén centrados en su embarazo. Por ejemplo, puede que se sienta nerviosa o tenga pensamientos negativos sobre el embarazo y su bebé. Puede que encuentre particularmente difícil los cambios en su peso y tipo sobre todo si ha tenido alguna vez algún trastorno con la comida.

A veces los problemas relacionados con el embarazo pueden confundirse con los síntomas de enfermedad mental. Por ejemplo, el sueño interrumpido y una falta de energía son ambos comunes durante el embarazo y la depresión.

Algunas personas encuentran más difícil que otras el hacer frente a los cambios e incertidumbres que conlleva el embarazo. Para algunas mujeres puede resultar un momento en sus vidas muy feliz y emocionante. Otras, en cambio, pueden tener sentimientos encontrados o negativos ante el hecho de estar embarazadas.

Muchas mujeres se preocupan por cómo hacer frente al hecho de tener un bebé. Las preocupaciones sobre las siguientes cosas son frecuentes durante el embarazo:

· Los cambios sobre su papel en el futuro (convertirse en madre, el dejar de trabajar)

· Los cambios en las relaciones con las personas

· La pregunta que una hace sobre si va a ser un buen padre o no

· El temor que pudiera haber problemas con el embarazo o con el bebé

· El temor de dar a luz

· La falta de apoyo o el miedo a encontrarse sola.

Es importante obtener la opinión de un especialista aunque se encuentre bien durante el embarazo. Las mujeres que han padecido estas enfermedades corren un riesgo alto de enfermarse tras dar a luz. Los profesionales de la salud mental están ahí para tratar con usted las opciones de tratamiento y asistencia. Le ayudarán a preparar un programa para cuidarse con su comadrona, tocólogo, asistente sanitario y médico de cabecera.

Habla con su médico de cabecera si ha tenido algún otro problema de salud mental. A menudo, su médico de cabecera podrá aconsejarle sobre la asistencia disponible y el tratamiento. Todo ello dependerá de la enfermedad que ha tenido y la gravedad de la misma.

EXPECTATIVAS Y TEMORES DE LA GESTANTE. LA GESTANTE ADOLESCENTE


Los temores son comportamientos frecuentes del embarazo que se deben manejar de manera oportuna para evitar consecuencias emocionales en la futura madre.

Los temores están asociados a varios factores:

· El temor por sí mismas. Está relacionado con el cambio del estado de salud de la madre, con su capacidad para desempeñar un buen embarazo y, posteriormente, el rol de madre.

· El ambiente. El entorno ejerce mucha presión sobre la mujer. Este aspecto tiene que ver con las expectativas que otros tienen de ella frente a su nueva vida y su nuevo papel.

· El niño. El temor a que el bebé nazca bien y a que no haya problemas durante el parto.

· El género del bebé. La incertidumbre frente al sexo del bebé puede estar determinada por un aspecto social o por las cosas que la madre quiere consciente o inconscientemente reparar con el pequeño.

· Cambios corporales. Las transformaciones relacionadas con la figura de la mujer constituye un profundo cambio emocional. Algunas temen a engordar demasiado o a no llegar a un peso necesario.

· La pareja. La mujer se siente responsable de cumplir con las expectativas que su pareja. Además, los cambios corporales generan un temor frente a la sexualidad.

· Bloqueo profesional y académico. Cuando hay un plan de carrera, las madres piensan que el bebé modificará ese propósito.

· Comparaciones. Se buscan similitudes entre embarazos actuales y anteriores. Pero, aunque muchas madres suelen hacer comparaciones, se debe entender que son momentos históricos distintos que nunca se van a repetir.

LA GESTANTE ADOLESCENTE
El embarazo en adolescentes continúa siendo una de las grandes preocupaciones nacionales no solo por las repercusiones orgánicas que trae consigo este especial estado sino también por los relevantes trastornos psico-emocionales, sociales y económicos, que afectan el desarrollo personal de la madre, su pareja y el hijo de ambos.


En las madres adolescentes el embarazo tiene mayores riesgos maternos y perinatales cuanto mayor es la cercanía a la menarquía.

CONCLUCIONES:

Muchas embarazadas tienden a ponerse nerviosas a causa de las dudas que las acechan respecto al desenlace de su estado y las condiciones en que está su bebé dentro del vientre.

Pero el primer paso para calmarte es saber que tus preocupaciones y temores son perfectamente naturales y que la ciencia tiene todas las de ganar ante cualquier eventualidad

PATERNIDAD RESPONSABLE






1. Definición del Tema

Es "dar vida en plenitud"; tener los hijos deseados, para transmitirles vida "en plenitud". Es decir, que los padres (y no otros familiares o personas) enseñen a sus hijos, día a día, no sólo con palabras, sino con el ejemplo, a ser verdaderas personas humanas; esto exige una preparación mínima adecuada.

Aspectos de la Paternidad Responsable

En relación a los procesos biológicos, significa conocimiento y respeto de sus funciones; la inteligencia descubre, en el poder de dar la vida, leyes biológicas que forman parte de la persona humana. Somos los ginecólogos obstetras quienes, promoviendo acciones multidisciplinarias, lograremos que nuestra población conozca los aspectos biológicos de la concepción, el mejor momento para ejercerla, cómo evitar los riesgos de un embarazo no deseado, cómo espaciar las gestaciones. La labor educativa es esencial, pero también difícil y de efectos a largo plazo.

La paternidad responsable comprende, sobre todo, "Una vinculación con la conciencia recta", tanto de los padres como de los profesionales que los orientan, y esto exige preparación de ambos, en el marco de un respeto mutuo; conciencia recta, que conduce la conducta bajo principios éticos y morales. 






2. Análisis crítico personal

La pareja responsable, al tomar una decisión toma en cuenta a Dios en primer lugar, valora la situación de la pareja y de la familia, así como también la de la sociedad, o sea la población en que radican, con la problemática que presenta cada lugar.

La Planificación Natural de la Familia es un modo de vida diferente que enriquece a la pareja y valora la sexualidad poniéndola al servicio del amor, y fomenta la responsabilidad en común, para lo cual se requiere la comprensión y comunicación constante, llevando a la pareja hacia una madurez integral


LA POBREZA Y EL GÉNERO EN EL CAMPO DE LA SALUD MENTAL



Desde la psiquiatría y la epidemiología, se ha reconocido la necesidad de ampliar la perspectiva de abordaje de los problemas de salud mental. La posibilidad del estudio epidemiológico se ha fundamentado en explicaciones socioculturales como los eventos de vida (problemas, pérdida, peligro o posibilidad de solución), considerados como desencadenantes o precipitantes de la enfermedad mental.

Por otra parte, recientemente se han considerado los aspectos subjetivos y normativos de género como elementos subyacentes a la enfermedad mental, particularmente relacionados con la depresión en las mujeres. En ambos casos, se incorporan elementos que trascienden la noción de los problemas orgánicos como causa de la enfermedad mental a la vez que se recupera la complejidad de sus determinantes.

La enfermedad depresiva es dos veces más frecuente entre las mujeres que en varones, lo que ha generado explicaciones asociadas a los ciclos biológicos de las mujeres como el síndrome premenstrual o posparto, el climaterio y la menopausia. También se ha documentado en estudios epidemiológicos que las mujeres son más susceptibles a los eventos de vida que los varones, lo cual podría relacionarse con la indefensión adquirida propuesta por Burín (1996) donde la pasividad y dependencia promovida en los procesos de socialización de las mujeres de acuerdo con los valores y normas prevalecientes, deriva en la percepción de éstas de que son incapaces de enfrentar esos eventos de vida.

Adicionalmente, el valor excesivo otorgado a la maternidad puede resultar en enfermedad depresiva relacionada con el síndrome del nido vacío,  particularmente entre mujeres con identidades tradicionales, lo que podría explicar la mayor frecuencia de depresión asociada a la mayor edad de las mujeres.
Lo anterior permite reconocer la complejidad de elementos que intervienen en la génesis de la  enfermedad depresiva así  como la capacidad de respuesta de las mujeres, mediada por su condición socioeconómica, la posibilidad de tomar decisiones en el interior del grupo doméstico, las fuentes de empleo, educación y recreación en la comunidad, la división genérica del trabajo y las normas que definen el ser y quehacer de las mujeres.

El vínculo entre pobreza y salud mental es muy conocido. Los argumentos sobre la causalidad de esta relación se siguen manteniendo, pero parece probable que sea bi-direccional: las personas con bajos ingresos son más propensas a sufrir de mala salud mental y la pobreza contribuye a una deficiente salud mental. Los procesos de de privación, tanto de carácter individual como de los barrios, aumentan el riesgo de mala salud, tanto en la general como en la mental.

Tener un problema de salud mental y bajos ingresos genera un círculo vicioso. Romper ese circulo requerirá los esfuerzos concertados del Gobierno, el sistema de salud y servicios sociales, el servicio de empleo y el sector del voluntariado, trabajando juntos en colaboración.

EJERCICIO DE LA FUNCIÓN MATERNA PREMATURA Y SUS PELIGROS SOBRE LA SALUD MENTAL DEL NIÑO


I. Definición del Tema

La maternidad en la adolescencia puede tener consecuencias distintas, especialmente cuando viene acompañada de apoyo familiar, cumplimiento de las orientaciones recibidas en el periodo prenatal, apoyo para continuar con los estudios, participación de la pareja, vivencia de la maternidad como un momento importante de la evolución de la sexualidad, y responsabilidad.

Algunas adolescentes revelan un cambio positivo en las relaciones familiares con la llegada del niño, incluyendo cierto acercamiento entre los miembros.

Para algunas jóvenes, la maternidad en estas edades sí formaba parte de sus planes personales. Fue un hecho esperado y deseado, y significó la realización de ciertas aspiraciones: tener una pareja, hijos y cuidar de la casa.

Sobre las consecuencias en la crianza del hijo, los autores encontraron que jóvenes que tenían una historia de problemas conductuales en la adolescencia, eran madres con comportamientos que iban en dos direcciones: podían ser menos sensibles con sus niños, generando pasividad, o podían ser muy controladoras, provocando dificultades en el desarrollo de los niños.



II. Resumen de las Teorías y conceptos contemporáneos más importantes en relación al Tema


En un estudio que buscaba comparar la interacción de las madres adolescentes y adultas con sus bebés, manifiestan que a través de las imágenes filmadas, es posible identificar que las madres adultas demostraban más afectos positivos hacía sus hijos y estos vocalizaban dos veces más que los hijos de las madres adolescentes. Otro dato importante es que en las situaciones de juego, las madres adolescentes ofrecían directamente los objetos a sus hijos, mientras las madres adultas enseñaban los pasos necesarios para que estos fueran capaces de cogerlos. Puede deducirse que las adolescentes incentivaban menos la capacidad exploratoria y de aprendizaje de los niños.

Otro estudio nos muestra que los niños de madre adolescentes hablan menos y tienen más propensión a tener resultados cognitivos y lingüísticos más pobres, además, las madres adolescentes son menos sensibles y receptivas, mas restringidas y propenden a intervenir físicamente en el castigo en sus hábitos de crianza al compararse con las madres adultas.



III. Análisis critico personal de dichos conceptos, (en qué y por qué estoy de acuerdo y en desacuerdo)


Estoy totalmente de acuerdo en que ejercer prematuramente la función de ser madre, trae consecuencias tanto biológicas como psicológicas, que en alguna forma influyen en el desarrollo de la salud mental del niño, ya sean con simples besos que se les da en la boca como parte de una saludo o un cariño, hasta los evidentes castigos físicos en los que se incurre con el supuesto de corregirlos o educarlos.



IV. Aplicabilidad de los conceptos a la vida cotidiana a fin de fomentar mi crecimiento y salud mental personal y familiar.


Tratar de hablar las veces que se pueda con los amigos y familiares acerca del tema, y ver los puntos de vista de de cada uno de ellos con la finalidad de alimentarse y tener cada vez, más fundamentos para descartar si estoy en lo cierto o no con cada estigma o estereotipo que tenga, y pudiendo de esta manera aportar y ayudar a quienes lo necesiten.



V. Aplicabilidad de los conceptos a la vida cotidiana a fin de fomentar mejor calidad de vida de TODOS los protagonistas del trascendental Acto Obstétrico.

Primero tener las bases bien sentadas sobre el tema, para de esta manera poder orientar y ayudar las gestantes adolescentes en su nueva función de ser madre, quizás no con las experiencia pero si con grandes ejemplos, que puedan sensibilizar y moldear su conducta si es necesario, con la única finalidad de mantener estable la salud mental del futuro niño.

VI. Idea fuerza del tema


Los niños de madre adolescentes hablan menos y tienen más propensión a tener resultados cognitivos y lingüísticos más pobres.


___________________________________________________________________


 Los cambios sobre su papel en el futuro (convertirse en madre, el dejar de trabajar)

· Los cambios en las relaciones con las personas

· La pregunta que una hace sobre si va a ser un buen padre o no

· El temor que pudiera haber problemas con el embarazo o con el bebé

· El temor de dar a luz

· La falta de apoyo o el miedo a encontrarse sola.

Es importante obtener la opinión de un especialista aunque se encuentre bien durante el embarazo. Las mujeres que han padecido estas enfermedades corren un riesgo alto de enfermarse tras dar a luz. Los profesionales de la salud mental están ahí para tratar con usted las opciones de tratamiento y asistencia. Le ayudarán a preparar un programa para cuidarse con su comadrona, tocólogo, asistente sanitario y médico de cabecera.

Habla con su médico de cabecera si ha tenido algún otro problema de salud mental. A menudo, su médico de cabecera podrá aconsejarle sobre la asistencia disponible y el tratamiento. Todo ello dependerá de la enfermedad que ha tenido y la gravedad de la misma.


Los niños prematuros o con muy bajo peso al nacer tienen más riesgo de convertirse en hiperactivos y desarrollar problemas de atención que los pequeños nacidos con peso normal o los que cumplen el periodo gestacional completo. La hiperactividad, los problemas de concentración y un comportamiento impulsivo son las características del síndrome de hiperactividad, uno de los problemas psiquiátricos más frecuentes en la infancia.Una investigación realizada en Dinamarca, en la que se comparó a 834 niños con diagnóstico confirmado de síndrome de hiperactividad con otros 20.100 pequeños sin enfermedad mental, nacidos entre 1980 y 1994, ha confirmado dicha asociación.

 Los niños nacidos en las semanas 34 a 36 de embarazo tienen casi un 70% más de posibilidades de desarrollar un problema mental de estas características que los nacidos a término. Cuando el nacimiento se da antes de las 34 semanas el riesgo se multiplica por tres.
Pero el estudio no sólo relaciona el momento del nacimiento con el trastorno, sino que también demuestra la asociación entre el peso al nacer y el riesgo de ser hiperactivo. Los niños que pesan entre 1.500 y 2.499 gramos tienen un 90% más de riesgo que los que pesaron más de tres kilos al nacer, que es la cifra considerada óptima para un bebé recién nacido. Cuando el peso al nacer está entre 2,5 kilos y tres las posibilidades aumentan un 50%.

Los mecanismos exactos por los que el cerebro se ve afectado cuando los niños nacen antes del final de la gestación o cuando hay retraso en el crecimiento intrauterino no se conocen. Posiblemente la falta de oxígeno es más frecuente en los niños que nacen antes de las 34 semanas, y en estudios animales se ha demostrado que ello puede conducir a lesiones cerebrales focales que alteran los receptores dopaminérgicos. Este mecanismo puede explicar en parte el síndrome de hiperactividad que los pacientes prematuros parecen más tendentes a padecer.Otro dato conocido es que la mortalidad y la morbilidad es mayor entre los niños que nacen prematuramente que cuando los afectados son niñas. Parece que el sistema dopaminérgico es más inmaduro en los varones y por ello puede sufrir más. Las neuronas que se están formando son las que tienen más riesgo de morir cuando hay problemas, por lo que los niños que nacen antes de tiempo tienen más neuronas expuestas a esa posibilidad.

En cuanto a las características específicas que muestran los bebés nacidos prematuros, tienen, a los dos años de edad corregida, un desarrollo psicomotor y cognitivo dentro de la normalidad. Sin embargo, los valores en el índice mental de desarrollo son más bajos en el grupo de niños prematuros que en el de los nacidos sanos. Además, los niños prematuros presentan más trastornos psicofuncionales (en especial, de rechazo al alimento) y de comportamiento externalizado (cóleras, oposicionismo, agresividad).

La vinculación o apego de la madre con el bebé también ha sido estudiada. Parece que los índices en esta vinculación no varían mucho en los casos de madres con niños nacidos prematuros o sanos a los dos años de vida. Sin embargo, cuando se da un modelo de apego inseguro de una madre respecto a su hijo (sea este prematuro o no), los resultados son más bajos en el índice de desarrollo mental. También se ha encontrado una relación entre el apego inseguro de las madres y el estrés de éstas en el primer año del niño, por lo que  serecomienda profundizar en este vínculo en un futuro.